Notas aeronáuticas

Hace poco tiempo vi con unos amigos Avatar, una película cuyo argumento es interesantísimo en contenido y forma y que sin duda ha cambiado la forma de hacer cine. Es en muchos aspectos una proyección del futuro y que en mi caso me resultó llamativa por la forma en que aparecía impregnada la tecnología aeronáutica que en estos momentos se está desarrollando o bien líneas que llevan en desarrollo varias décadas.

Los helicópteros que aparecen no son convencionales sino que emplean tecnologías todavía poco estandarizadas como los tilt-rotor, rotores que normalmente se integran por pares (en la foto) o quad tilt-rotor que proporcionan una gran estabilidad y maniobrabilidad a la aeronave. Estos rotores permitieron el desarrollo de convertibles, una combinación de avión y helicóptero, que permitirán en un futuro viajes a media distancia sin necesidad de grandes infraestructuras para operar. El espacio que separa la ciencia ficción de la realidad es tan solo un intervalo de tiempo, en la gran parte de los casos corto teniendo en cuenta la velocidad exponencial con la que se desarrollan las tecnologías en estos sectores y esto, desgraciadamente, es debido a la desmesurada proporción de inversiones que se destinan a gasto militar en las grandes economías.

El futuro de la aeronáutica debe ser: eficiencia, sostenimiento, capacidad, navegabilidad, economía, accesibilidad.

El diseño de aeronaves e infraestructuras a corto y medio plazo deben ir enfocadas mediante el criterio anterior.

Con ello, los diseños a proyectar suelen ir inspirados por la observación de la naturaleza o, en su defecto, por la adaptación a los requerimientos y esfuerzos que se generen de los objetivos a cumplir. Las estructuras se fabrican con mayor cantidad de materiales compuestos, que aligeran el avión y lo hacen más adaptable al régimen de vuelo (1), por lo que hay que resolver nuevos retos en cuanto a estudio de modelos estructurales y nuevos límites de seguridad. Como se sabe en la naturaleza todo tiende al equilibrio y por tanto a la eficiencia; el bio-diseño ofrece caminos al ingenio humano. Despegar y volar justo al punto deseado es cuestión de navegabilidad y, por ende, maniobrabilidad, ello podría conseguirse reduciendo el espacio mínimo para operar así como el tamaño del vehículo, integrando tecnología de empuje vectorial (que no es más que dirigir la fuerza para moverse en la dirección que deseemos mediante un cierto sistema propulsor) en un habitáculo esférico, por poner un ejemplo.

Me parece muy interesante el ejemplo del colibrí, un ave que raciona la energía es capaz de volar a gran velocidad y también mantener vuelo en punto fijo. O la abeja, cuyas alas emplean una trayectoria que genera sustentación cuando las baten adelante y también hacia atrás. Son si duda un ejemplo a seguir para los ingenieros.

¿No les recuerda la forma de las alas a las de una rapaz? Este avión esta fabricado por un 50% de materiales compuestos.

(1) Para el caso de los aviones, éstos pasan por distintas fases durante un vuelo (despegue, crucero, aproximación y aterrizaje), para cada una de ellas la configuración del avión ha de ser distinta. Hasta ahora solo es posible ajustar el modo de trabajo de los motores y la configuración de las alas, si pudiéramos adaptar la geometría completa del avión se reduciría en gran medida el consumo y aumentaría la maniobrabilidad.