Un paso más

En la juventud de la vida, nosotros, solo reparamos en el paso del tiempo cuando cumplimos años. Es curioso cómo somos capaces de obviar el paso del tiempo la mayor parte de nuestro camino, aunque más bien como decía aquel grande, de nuestra senda en la Mar. Para nuestros ojos hay veces que parece que todo ha sido siempre como lo es ahora. Es díficil saber vivir, no es fácil, más aún si te tocó nacer en lugares desgraciados o tu vida fue algún tiempo a la deriva.

Mientras escucho el Adagietto de la 5º Sinfonía de Mahler, mi preferido, intento comprender guiado por la armonía cuales son las verdades, la realidad, el día a día. Podrá parecer absurdo, pero a veces interiorizar la música ayuda a vislumbrar lo que el ruido mundano enturbia. La celeridad de los tiempos modernos, la presión social, el éxito y el fracaso, el Amor, la Naturaleza, … todo se sucede en una película casi infinita de imágenes y sonidos; pero finita. Aquí venimos, surgimos, nacemos conseguimos encauzar una energía cuyo orden desaparecerá finalmente con la Muerte. Es una Verdad. Grandes como Miguel Delibes, invisibles de la calle, estudiantes, ancianos, padres e hijos todos llegamos al final, inesperado o no. Todos pasamos. El mayor secreto es saber, siquiera aprender, vivir. Encontrar tu lugar. Encontrarte a ti mismo. Crear. Destruir lo inaceptable. Perseguir la Belleza. Templar el Tánatos y seducir al Eros. Encajar en la armonía que te rodea y saber salir de ella. Vibrar al sentir lo que un cercano siente. Conocer sin la palabra. Adelantarte a los hechos para poder saborearlos mejor. Ingeniar la improvisación del día a día. Congeniar la acción con la contemplación. Racionar el escepticismo que, con los años, dicen que vamos asimilando. Combatir la lesa humanidad.

A veces es una buena terapia inventar aquello que viniendo del mundo real no se da. Crear tu Mundo. Aunque la creatividad es algo que, hoy en día, como la inspiración ha de venirte como el aire a los pulmones. Entre los entresijos y mecanismos de estos tiempos se debilita. Hay que ir en su búsqueda. Crear es perpetuar la vida. Reflejarla al multiverso. No es necesario escribir aquello que imaginas, tan solo viajar. Aprehender para poder llegar a cualquier planeta, galaxia o quién sabe… Suena a locura. Claro. También es necesaria para seguir adelante. Todos tenemos un resquicio de genialidad.

Volver a las calles, pasear por los campos, deslizarse por el mar o volar. Todos hemos soñado con volar. Atravesar las nubes. La Libertad. ¡Oh! Qué increíble palabra. Palabra indescriptible. La Libertad va siempre de la mano de la Dignidad. Necesariamente debemos y tenemos que defenderla a espada. Hay que avanzar, progresar, hay que cuidar la vida, la nuestra y la de nuestros congéneres. La biodiversidad, la Vida, probablemente sea el secreto incognoscible del que tomamos parte, el mayor tesoro que existe. Somos juez y parte de un Universo en el que impertérritos podemos influir y del que inocentes podemos morir. Conocerlo es un fin de la Humanidad.

Quizás a veces parezca frío, ausente e incluso apático, lo reconozco. Aquellos que mejor me conocen saben que aunque con máscara soy mas cercano de lo que pueda parecer. Me cuesta expresar todo lo que cualquiera haría sin más esfuerzo. Pero ahí está. De hecho escribir esto quizás no me es fácil y es necesario cumplir años para hacerlo. Todo para decir que contáis conmigo. Y cuando no contéis, yo sabré permanecer en espera humildemente. Todo para seguir compartiendo nuestro tiempo juntos aunque no estemos cerca. Para que algún día en el otoño de nuestras vidas podamos decir con sencillez: “ha merecido la pena”. Desde luego, la merece. ¡Viva la Vida!

Marzo de 2010